domingo, 4 de octubre de 2009

ENTRADA 7: INCORPORAR INFORMACIÓN SELECCIONADA

"El que lee mucho y anda
mucho,
ve mucho y sabe mucho."
Miguel de Cervantes Saavedra




LECTURA E INTELIGENCIA EMOCIONAL
EN LA SOCIEDAD POST INDUSTRIAL

John Kenneth Galbraith y Alain Touraine, ambos sociólogos contemporáneos, introdujeron por primera vez el concepto de sociedad post industrial. Con él, se hacía referencia a un estadio alcanzado por las sociedades desarrolladas en el que ya no es posible distinguir las condiciones económicas del crecimiento de una serie de factores estrechamente integrados a las fuerzas de producción, como, por ejemplo, la investigación técnica y científica, la educación, la información, etcétera.
En los inicios del siglo XXI, las nuevas circunstancias mundiales derivadas de la globalización, la regionalización económica, el desarrollo tecnológico y la generación casi ilimitada de información a gran escala, han dado paso a la aparición de la denominada “Sociedad de la Información y el Conocimiento” que demanda de ciudadanos mejor educados, más críticos y con mayores habilidades y competencias para enfrentar los cambios futuros. En estos escenarios, la lectura esta llamada a ser, la llave de acceso para introducirnos a esta innovadora era de la información.
La lectura desempeña un papel estratégico en el desarrollo cognoscitivo de los ciudadanos del tercer milenio porque coadyuva a múltiples funciones intelectuales desarrollando y fortaleciendo sus capacidades semánticas, de expresión, comunicación, afectivas, de comprensión, de síntesis, de recreación y de sensibilización. Por ello, la lectura empieza a ser reconocida en la actualidad por todas las naciones del mundo, como una capacidad imprescindible y estratégica del desarrollo de todos los ciudadanos para comprender y emplear la información impresa y escrita, para acceder, construir y reconstruir el conocimiento, impulsar su potencial personal y participar activamente en la sociedad. En esta medida el lector de la sociedad moderna debe saber qué lee, para qué lo lee y cuáles son los propósitos de su lectura.
Se ha demostrado también que un buen hábito de lectura a edades tempranas estimula el desarrollo de una mejor inteligencia emocional. La inteligencia emocional nos permite tomar conciencia de nuestras emociones, comprender los sentimientos de los demás, tolerar las presiones y frustraciones que soportamos en el trabajo, acentuar nuestra capacidad de trabajar en equipo y adoptar una actitud empática y social, que nos brindará mayores posibilidades de desarrollo personal.

domingo, 30 de agosto de 2009

ENTRADA 2: IDENTIFICAR FUENTES




martes, 18 de agosto de 2009

ENTRADA 1: SELECCIÓN DEL TEMA








IMÁGEN # 1.